Hacerlo viene de la mano con el empleo de la violencia y el terror contra los contradictores. Y azuza el conflicto en calles, carreteras y montañas.

Por Gabriel Ángel

 

La lucha se nos revela como una acción social diaria, incesante, irresistible, independiente de nuestra voluntad, presente aun en las situaciones más tranquilas, ostentosa e intimidante en los momentos más álgidos.