Nefasta y malintencionada la campaña de desprestigio contra los frentes de las FARC en el Occidente colombiano, emprendida por el comandante de la Policía Rodolfo Palomino, por el comandante del ejército Juan Pablo Rodríguez y el ministro de defensa Juan Carlos Pinzón, quienes buscan, artificialmente, demostrar vínculos de las guerrillas con el tráfico de narcóticos.