Por Tomás González

Integrante del 18 Frente de FARC-EP

Las clases dominantes en Colombia, han ejercido históricamente la violencia contra el pueblo en todas las formas y modalidades, por medio de sus F.F.M.M. y policiales, o con sus grupos paramilitares.

Todas sus instituciones y medios han participado en forma directa o indirecta, metódica, cínica y criminal contra las masas populares (obreros, campesinos y pueblo en general). Ahí están sus partidos políticos liberal y conservador, responsables de planificar y promocionar siempre con los E.E.U.U. y sus cómplices (Israel e Inglaterra), las campañas militares de exterminio contra el movimiento obrero y popular colombiano. Sin contar a sus medios de comunicación (Caracol, RCN, la W Radio, Súper etc.), encargados de distorsionar las verdades, anhelos y objetivos de nuestro pueblo y sus organizaciones, e imponer los criterios de los imperialistas, los monopolios y de la burguesía como clase dominante.

Veamos algunos datos:

En la década del 80 fueron asesinados más de 4.500 militantes de la Unión Patriótica, incluidos alcaldes, concejales, diputados, representantes a la cámara, senadores y sus dos candidatos presidenciales Bernardo Jaramillo Ossa y Jaime Pardo Leal, por las brigadas militares en todo el país y sus grupos de asesinos paramilitares.

El grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas de Naciones Unidas denunció al Estado Colombiano por 351 casos comprobados, ocurridos entre 1979 y 1986. Las desapariciones fueron en aumento, como en ningún otro país de América Latina. En 2007 reportaron 4.323 personas desaparecidas en Colombia. En el 2008, 15.696, y en el 2009, 18.236 casos, para un total de 38.255 personas reportadas como desaparecidas (estos son datos de organismos gubernamentales).

Téngase en cuenta que diferentes organizaciones defensoras de derechos humanos denuncian que durante los últimos 13 años fuerzas represivas del Estado, incluidos sus paramilitares, han desaparecido a más de 60.000 personas. Entre luchadores sociales, sindicales, revolucionarios y gente humilde del pueblo

Es en Antioquia donde más desapariciones fueron denunciadas, allí los casos pasaron de 471 en el 2008 a 3.976 en 2009. Le siguen Bogotá, donde en el 2009 se registraron 3.769 casos, y el Valle del Cauca que aparece con 1.929.

Durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez se produjeron 5 millones de desplazados. Otro de los métodos terroristas aplicados por el Estado colombiano son los mal llamados “falsos positivos”, 1.800 jóvenes inocentes asesinados y pasados como guerrilleros dados de baja en combate. La ONU culpó de los asesinatos al sistema de recompensas que estableció la “seguridad democrática” del ex presidente Uribe. Desde el 2002, cuando asumió Uribe, estas ejecuciones extrajudiciales de civiles ha cobrado la vida a más de 3.000 personas, de las cuales unos 160 son menores de edad. A esto se suman más de 2.000 cadáveres encontrados en una fosa común en La Macarena.
El colectivo de abogados José Alvear Restrepo denunció en el 2012 ante la Corte Penal Internacional al ex presidente Álvaro Uribe Vélez y a su ministro de defensa de entonces (hoy presidente Santos), porque en sus dos periodos de gobierno fueron asesinados 775 sindicalistas, más de 2.500 fueron amenazados, y hubo decenas de desaparecidos y detenidos injustamente. Las fuerzas militares y policiales dirigieron toda esta ofensiva criminal contra el pueblo colombiano, sus organizaciones y sus dirigentes, en unos casos directamente y en otros en contubernio con los paramilitares.

Es importante tener también presentes las siguientes cifras:

1.177 militares están condenados o capturados por abusos y crímenes contra la población civil. En abril del 2012 fueron procesados más de 5.000, y 424 tenían orden de captura. Hay 12.404 soldados y oficiales activos comprometidos en investigaciones ante la justicia ordinaria.

En la justicia penal militar hay 7.414 expedientes por abusos y crímenes, y la Fiscalía lleva 4.990 casos, incluidos los mal llamados “falsos positivos”. Todos los anteriores son militares en servicio activo. De oficiales retirados hay 258 privados de la libertad y 334 condenados.

Los procesos de investigación por delitos de lesa humanidad, están como sigue:

-Homicidio en persona protegida 695 o 51%.

-Homicidio 157 o 11.6%.

-Homicidio agravado 494 o 36.7%.

Total 1.346.

En total hay 3.187 investigaciones sin resolver, relacionados con operativos del Ejército. Y sigue creciendo el saldo macabro en las actuales jornadas de inconformidad del campesinado y otros sectores productivos de Colombia.

Entonces, ¿Cómo es posible que los medios de comunicación llamen a estas instituciones y a sus integrantes héroes? ¿Héroes de qué, y por qué? ¿Por atemorizar, perseguir, reprimir y asesinar a ciudadanos inermes que se movilizan contra las políticas de miseria que imponen las clases dominantes? ¿Por hacer la guerra contra el pueblo obligándolo a fortalecer su resistencia armada? ¿Será porque frente al pueblo tienen la culata, el terror y el plomo homicida, y frente al rico la rodilla en tierra y la cola batiente como el perro hortelano?

Hay un incalculable cinismo y mucha perfidia en el mundo mediático para manipular la realidad y catalogar a los integrantes de estos cuerpos represivos como héroes. Una infamia contra las víctimas del terrorismo de Estado en todas sus modalidades.